Cambio en los Lugares de Enunciación para una Educación Liberadora
RESUMEN:
El texto propone una reflexión sobre los lugares de enunciación en la cultura y su objetivo principal es indagar cómo estos lugares pueden transitar de ser imposiciones coloniales para convertirse en posiciones críticas y opciones de libertad. Este se logra desde el reconocimiento de los aportes de la estética y la educación para evitar la homogenización cultural que haga viable una educación liberadora que aporte a la convivencia en la diversidad.
El problema principal identificado es el locus de enunciación y los exclusivismos. Existen tenciones históricas y sociales que afectan la identidad y la política en Colombia. La lucha por el modelo de nación, el debate actual no es solo ideológico (comunismo – capitalismo o izquierdas – derechas), sino la lucha por la justicia social y la libertad. También el colonialismo interno, manteniendo divisiones de clase e inferioridad heredadas de la colonia. Por último, el espíritu exclusivista de algunos grupos de poder que intentan cerrar la cultura y la política para unos pocos.
La propuesta de transformación de esta realidad se manifiesta en la ponencia al apoyar tres pilares fundamentales.
Primero, fundarse en una perspectiva decolonial que priorice lo universal; una pedagogía del oprimido freiriana que se proponga liberar la mente del oprimido. Finalmente, un humanismo que reconozca al sufriente, superando el clasismo, la xenofobia a partir de el posicionamiento del derecho a ser diferente.
El segundo pilar es el aporte de la estética, el arte como herramienta para nombrar lo innombrable (La violencia). De esta manera se identifica el arte como constructor de sentido, memoria y voz de los ignorados por el poder.
El último pilar es la ética de la liberación, inspirada en Enrique Dussel, donde las mayorías excluidas se organizan colectivamente para transformar las estructuras sociales desde una ética material concreta.
Ahora bien, la educación es imprescindible en cualquier proceso social, pues es el motor de la memoria histórica y la transformación social logrado por el aporte del maestro como sujeto político, donde las aulas son democráticas y se abre a la problematización de la realidad y la crítica; el diverser y el diversar como oportunidades que potencian un enfoque restaurativo para abordar los conflictos.
Como conclusión, la ponencia plantea la necesidad de un giro hacia una educación liberadora, restaurativa y cuidados que repare el tejido social y cambie las practicas pedagógicas que permitan aprender a vivir juntos.
Principales referencias: Paulo Freire, Enrique Dussel, Doris Salcedo, Leopoldo Zea, Miguel Alberto González.